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Rocío Monasterio se fija como objetivo que Pablo Iglesias no obtenga escaño

La candidata de Vox propone reducir a la mitad el número de diputados, un Gobierno de 7 consejerías y la rebaja de medio punto de IRPF en cada tramo

 

 

La candidata de Vox a la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, ha pedido la eliminación de los toques de queda para que se vuelva a los empleos, porque «todos los trabajos son esenciales, porque son sueldos que permiten a las familias salir adelante». Ha propuesto reducir a la mitad el número de diputados en la Asamblea: de 136 a la mitad; y que las consejerías pasen de las 13 actuales a siete, para ahorrar recursos públicos. Y una bajada inmediata de impuestos que suponga medio punto de IRPF de rebaja en cada tramo. «Para eso tienen que estar los recursos públicos, y no para el Comisionado de Bienestar Animal».

En este sentido, Monasterio denuncia las «capas de grasa» que ha acumulado la administración, traducidas en gastos que la portavoz de Vox considera prescindibles. Por ejemplo, cita los «62 millones de euros en promoción de las consejerías». Tampoco entiende porqué se va a gastar un millón de euros en organizar un debate electoral a través de la Academia de Televisión, cuando podría hacerse en «Telemadrid que es un ente público».

Durante un desayuno informativo de Europa Press, Monasterio ha criticado a quienes justificaron las agresiones que recibieron durante un mitin en Vallecas, y ha reivindicado el derecho a defender sus ideas donde quiera, con absoluta libertad. Monasterio ha señalado que su objetivo es que Pablo Iglesias no tenga escaño en la Asamblea, como inicio del fin de su vida política; su meta es «frenar a la izquierda».

a candidata de Vox ha insistido en que la Comunidad necesita «protección» porque «de nada sirve criticar las tropelías de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias» si luego se produce «sumisión a determinadas políticas y al consenso progresista». Ha acusado además al PP de no haber sabido elegir a sus socios, aliándose con Ignacio Aguado de Ciudadanos, al que Monasterio sigue llamando «el infiltrado de Sánchez» y al que ha acusado de «boicotear la bajada de impuestos que yo había acordado personalmente con el consejero de Hacienda, Javier Fernández-Lasquetty». Vox votó en contra de esta ley de rebajas fiscales tras un desacuerdo con Cs. Su desconfianza hacia Cs es total: cree que son capaces de apoyar a la izquierda para no hacerse la fotografía junto a Vox. Entiende que «son pasado».

Monasterio ha lamentado que no les hayan hecho caso cuando Vox advirtió, «el 24 de enero de 2021», de la necesidad de controlar el acceso por Barajas para frenar la expansión del Covid. Y se ha mostrado partidaria de ampliar el Hospital Enfermera Isabel Zendal.

Hiperregulación

Como «la única candidata que tiene familia numerosa y que ha sido autónoma», protesta por el excesivo «papeleo e hiperregulación que ahoga a las empresas» y también porque se convoquen las elecciones en un día laborable sin pensar en los padres trabajadores que ese día se encuentran con que los niños no tienen colegio.

En su discurso no faltó la referencia a la inmigración ilegal y la «okupación». En este ámbito también se presta Monasterio, desde Vox, a «proteger Madrid». Así como en el capítulo educativo: pide no permitir leyes que permiten «el adoctrinamiento en el colegio a través de activistas políticos, y que nuestros hijos salgan de clase sabiendo más de identidad de género que de historia o matemáticas». Está, ha dicho, dispuesta a combatir «que las personas que vienen a adoctrinar a los niños en los colegios no sean mandadas por Pablo Iglesias».

Ha pedido Monasterio «un parque social de viviendas de la Comunidad de Madrid», y también «proteger la propiedad privada» frente a la okupación. Frente a todo esto, defiende que «disentir es nuestra obligación, aunque nos apedreen a veces». A su juicio, «la libertad está amenazada, porque no quiere que hablemos con los vecinos», como a su juicio ocurrió hace unos días en Vallecas, durante su mitin que acabó con altercados y enfrentamientos con las Fuerzas del Orden por grupos de extremistas.

«Iban a matar»

En este sentido, las críticas que se lanzaron contra Vox por ir a Vallecas, entendiendo que iban «a provocar», le recuerda a Monasterio «cuando dicen a las mujeres que con faldas cortas van provocando». Ha recordado el tiempo que ha trabajado en Vallecas y calificado de «gravísimo» que «en la plaza de la Constitución, a muchos compañeros de Vox y a los periodistas nos apedrearon, y además iban a matar. Es una vergüenza que algunos políticos en la equidistancia han querido decir que eso era provocar. Y eso era defender la libertad».

Ha recordado que Vox ha sufrido la violencia en distintos puntos de España: en Cataluña, en Galicia, en el País Vasco. Y en Madrid, ha añadido, el ex vicepresidente Iglesias «mandó a sus brigadistas a apedrearnos y además luego defendió que nos lapidaran». Y ha recordado que «cualquiera tiene derecho a ir a cualquier barrio de Madrid».

Monasterio ha pedido vivienda social «urgentísimo» en Madrid, y recuerda que «si hemos sido capaces de construir el Zendal en tres meses, tenemos que ser capaces de construir prefabricados para sacar a las familias que sobreviven en la Cañada Real», donde además de esta acción social pide una intervención policial contundente contra quienes delinquen.

En relación con las vacunas contra el Covid, la candidata de Vox es partidaria de organizar carpas cerca de los centros de salud para facilitar este proceso, y pide contar para ello con los mayores expertos en logistica de las grandes empresas españolas. Asegura que se vacunará, «por supuesto», cuando le toque.